Prospero Por Que Si
Y mudó Jehová la aflicción de Job, orando él por sus amigos; y aumentó al doble todas las cosas que habían sido de Job. Job 42:10
Amados, ¿Cómo vemos las riquezas? ¿Cómo vemos el adquirir conocimiento; el poseer bienes?
Es importante que como cristianos se cambien los paradigmas respecto a la riqueza; se nos hace bien leer en la Biblia, la palabra de Dios, que el Eterno diga algo como lo que encontramos en Génesis:
El nombre de uno era Pisón; es el que cerca toda la tierra de Havila, donde hay oro. Génesis 2:11
El oro es algo mencionado muchas veces en las Sagradas Escrituras, un material apreciado por Dios y los hombres. Estaba presente en el pueblo de Israel como el material para hacer objetos que servirían en la adoración del Señor, tal como el candelero de siete ramales, conocido también como el candelero de oro o el candelero del Santuario.
Harás además un candelero de oro puro; labrado a martillo se hará el candelero. Su pie, su cana, sus copas, sus manzanas, y sus flores, serán de lo mismo. Éxodo 25:31
Toda la Biblia está llena de personas adineradas, enfermas, pobres, sanas, resucitadas, castigadas, libres, esclavos, reyes, servidores, ilustres, poco ilustres, llamados, rechazados, etc. Sin embargo el lector de la Biblia debe ver cómo cada historia tiene una enseñanza de mucho provecho y edificación de parte de Dios para el hombre.
Con respecto a la riqueza y abundancia, nunca fue el propósito de Dios que el hombre padeciera necesidad. Dios puso al hombre en el Edén para que lo labrara, cuidara y comiera de su abundancia, y cuando el hombre cayó Dios le notificó que la tierra ya no le produciría como antes, pero dejó abierta la esperanza de la restauración por medio de la simiente de la mujer. (Génesis 3:1-24) Al ser expulsados fueron amparados de parte del Eterno en su desnudez, lo cual nos habla de un Dios misericordioso y que aún en los momentos difíciles del hombre, es proveedor para su vida y sustento.
EL CONFLICTO CON LA RIQUEZA
La Biblia nos enseña de cómo Satanás vino para robar, matar y destruir (Juan 10:10) y como hemos oído, “más sabe el diablo por viejo que por Diablo”. Satanás ha sido el ladrón que ha robado a nuestros padres, abuelos y generación. Ha robado a todos en el mundo y ha puesto al hombre en contra de Dios queriendo culpar a Dios por el hambre, las guerras y catástrofes mundiales. Es por ello que muchos al oír el evangelio endurecen su corazón, ya que piensan que Dios los abandonó en cierto momento de la vida.
El conflicto con la riqueza viene impreso en el corazón del hombre por generaciones, creyendo que él y los suyos deben ser pobres y enfermos sin darse cuenta de que todo esto es resultado del mal y el pecado. Sin embargo, si el hombre se vuelve a Dios y se deja restaurar por el Eterno, Dios le llenará de bendiciones y parte de ellas es que tenga lo suficiente para cubrir las necesidades de su familia y que pueda ofrecerle a Dios ofrendas con gusto.
Riquezas, honra y vida, son la remuneración de la humildad y el temor de Jehová. Proverbios 22:4
¿COMO SE ES BENDECIDO?
Todo cristiano debe sacar de sus pensamientos la palabra maldición, muerte, tragedia, enfermedad, dolencia, escasez, tribulación, angustia, tristeza, etc., todas esas voces negativas y pesimistas. El cerebro humano tiene la capacidad de pensar 60,000 pensamientos diarios, y esos son los mismos de ayer y antes de ayer. La mente debe ser restaurada por el poder de la Palabra de Dios.
Ponga en su mente pensamientos de sanidad, alegría, gozo, paz, abundancia, felicidad, risa, victoria, ánimo. Dios, Jesús, el Espíritu Santo saben esto y sus ministros lo supieron también. En la Biblia encontramos a sus siervos bendecidos y sin conflicto con la riqueza y el tener. Pablo es un ejemplo de ello y él nos dice:
Por lo demás, hermanos, todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre; si hay virtud alguna, si alguno digno de alabanza, en esto pensad. Lo que aprendisteis y recibisteis y oísteis y visteis en mí, esto haced; y el Dios de paz estará con vosotros. Filipenses 4:8,9
Note que Pablo dijo:
- Aprendisteis.
- Recibisteis.
- Oísteis.
- Visteis.
Esto haced y el Dios de paz estará con vosotros.
Pablo nunca enseñó pobreza, nunca se quejó de vivir en pobreza y pobreza extrema, sino que enseñó que el obrero era digno de su salario, que el que anunciaba el evangelio tenía que vivir del evangelio, que habían momentos de apretura pero también momentos de abundancia, y sobre todo enseñó que Dios era el que suplía en abundancia para que sus hijos gozaran y no tuvieran queja.
COMIENCE HOY
¡Renuncie a la pobreza! Renuncie a vivir y heredar a sus hijos una vida de pobreza y enfermedad. Declare en voz alta que usted es bendecido y acepte que lo es de parte del Eterno. Sea agradecido con Dios y hónrele con poco o mucho según Él le provea paso a paso, día a día, ya que el Eterno le aumentará siempre. Proverbios 3:9,10
Pastor Manolo Urrutia/JISL
