El ministerio de Células dio origen desde el inicio de la obra, cuando nos sentimos movidos a hacer un trabajo diferente.

Me trasladé a San Francisco, CA para iniciar de nuevo otra congregación, una muy importante experiencia en mi haber. Iniciaba la obra con mi esposa Lily y mis tres pequeños hijos, hoy adultos involucrados de lleno conmigo en el ministerio.

Recuerdo que le pedía al Señor que me guiara para hacer un trabajo distinto de lo que había hecho previamente, y Él me dijo: “SI QUIERES HACER UN TRABAJO DIFERENTE Y DE IMPACTO, NO PREDIQUES SIEMBRA, PREDICA COSECHA”.

Yo le respondí “amén, voy a cosechar lo que otros ya sembraron”, y Él me dijo; “¡NO! VAS A COSECHAR LO QUE MI ESPÍRITU YA PREPARÓ”.

De esa experiencia inicié la obra que hoy presido, utilizando los Grupos Familiares y Células como graneros de la cosecha y centros de adiestramiento para líderes que irán a otros lugares a predicar la palabra de Dios, pues así será, Dios nos lleva también a la obra misionera que es el inicio de la misma.

Visión

La visión de las células debe ser alcanzar a las almas y el motivo principal es que el vecindario sea impactado por el testimonio de nuestro Señor Jesucristo a través de los miembros de la congregación. Que todo miembro de la congregación se convierta en un testigo eficaz llevando invitados a la casa del anfitrión, en donde se orará por los invitados y se les presentará a Jesús como Salvador, hay que estar dispuesto a hacer de nodriza para los nuevos convertidos hasta que estos se hagan discípulos que conduzcan otra célula.

Saliendo de la rutina y el tradicionalismo, las congregaciones por muchos años tuvieron impacto a través de la asistencia dominical, sin embargo el evangelismo a fondo llegó y la iglesia no estaba preparada para las multitudes, muchas prefirieron seguir la rutina y lo tradicional por ser más seguro y no recibir nuevos ataques. Sin embargo vemos en el Libro de Hechos de los Apóstoles que la iglesia se expandió en su crecimiento utilizando las casas, para un evangelismo y congregación como nunca se había pensado. La visión mía dada por Jesucristo es COSECHA, utilizando las células con perseverancia, ánimo y enfocados en el crecimiento multitudinario cada día que pasa. Nuestro lema es: “TIEMPO DE COSECHA”

El método del Espíritu Santo son las células evangelísticas, esto lo vengo diciendo desde 1991. El Espíritu Santo ha traído sobre la tierra éste método para albergar a la cosecha de almas, y que ésta cosecha no se malogre. Lo he dicho por años, “los que no entren a los grupos celulares se quedarán con muy pocos frutos, hay que entrar a este trabajo para discipular a las almas”. Jesús dijo: POR TANTO ID, Y HACED DISCÍPULOS A TODAS LAS NACIONES, BAUTIZÁNDOLOS EN EL NOMBRE DEL PADRE, Y DEL HIJO, Y DEL ESPÍRITU SANTO. Mateo 28:19 ¿Dónde podremos discipular si no es con un trato más cercano en los grupos celulares expandidos en el vecindario?

Los grupos celulares son extensiones de la gran iglesia o congregación, ellos deben contar con un siervo/líder que pastoree y cuide de las ovejas que le han sido delegadas. Cada miembro de la célula es un ganador de almas en potencia el cual debe ser entrenado en la escuela de líderes para aprender a amar a las almas y llevarles el mensaje a todo nivel.

Con el paso de los años y escuchando a líderes que trabajan con células, hemos ido aprendiendo para nuestra comunidad. En primer lugar, nuestra comunidad es muy distinta a Corea, México, Guatemala, El Salvador, Honduras, Colombia, etc. Cito estos países pues en ellos se encuentran grandes campos de iglesias celulares; nuestra comunidad está compuesta por hispanos de distintas culturas.

He aprendido que cada cultura hispana es distinta, la gente por un lado es bien tratable, por otro es muy sentida y emocional, por otro lado un sin número de cosas que he hallado; somos una comunidad multifacética, y debemos ser cuidadosos al tratar con ella.

Todos pasan por el entrenamiento, el cual consiste en Consolidación, Encuentros, Escuela de Líderes, Enviado. Este entrenamiento es fundamental en el labrado del carácter del líder. Es muy importante que el carácter de un líder sea tratado de una manera eficaz, sé que esto lleva no solo años, sino toda la vida, sin embargo en la escuela de liderazgo iniciamos los primeros retoques del Espíritu Santo; recordemos que el hombre estaba muerto en delitos y pecados, y ahora en Cristo es una nueva criatura la cual hay que educar y dar forma a través de la Palabra de Dios.

Consolidación: es el período de tiempo donde se afirma y se lleva un discipulado de enseñanza al nuevo convertido, se le debe bautizar en agua y llevar a que reciba el bautismo del Espíritu Santo. Confirmar a través de la palabra de Dios que él o ella son una criatura nueva, para andar en novedad de vida.

Encuentros: es el retiro de tres días a donde llevamos a los nuevos convertidos y les impartimos doce temas de sanidad del alma, vida cristiana, plenitud en Cristo, llenura del Espíritu Santo, liberación de demonios, células, visión de la iglesia, etc. Cuando estos regresan del encuentro vienen con gozo, victoria y liberación y los conducimos a la escuela de líderes. Los encuentros están divididos en tres fases, el primero se titula Pre-encuentro; segundo, Encuentro; tercero, Post-encuentro. Para lograr esto se requiere perseverancia y disciplina del liderazgo que lo conduce.

Escuela de Líderes: es la capacitación de enseñanza para la formación del nuevo líder de célula.

Enviado: es la persona graduada e instalada en una célula, lista para dirigir y conducir a los nuevos por los pasos que él o ella dio. La meta es reproducirse y tener fruto. Todas las células deben estar capacitadas para edificar a los nuevos convertidos, cuidar la cosecha y sobre todo expresar en ese cuidado amor, así como Jesús amó a los suyos hasta el fin.